Virus.

10 Noviembre 2009

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Como ese virus de Rick Astley, que se introduce en los iphones jailbreakeados cantándote eso de “Never Gonna Give You Up”.

El autor asegura que el virus no es malicioso y que sólo pretende divertirse.

A dónde vamos a llegar… ¡el primer virus gusano en un móvil! ¡Y con Rick Astley!

Con cosas así sólo queda indignarse, y quitar la gana de jailbreakear.

 


Los caminos imposibles que encontré.

9 Noviembre 2009

Nunca se sabe cual es el camino correcto ni el definitivo. En ocasiones, después de mucho caminar, crees haberlo encontrado pero te encuentras con un paredón al final del recorrido, como el callejón sin salida en un laberinto. Caminos recorridos que no conducen a nada. Tiempo invertido quizás en vano. Quizás no.

En la rotonda de Dueñas, justo al lado de la estación de servicio se habían encontrado dos coches, y a pesar del viento frío y seco mesetario una pareja salía de sus respectivos vehículos que habían casi dejado tirados en la cuneta para salir corriendo uno al encuentro del otro y fundirse en un abrazo, y después en un beso sin importarles nada de lo que sucedía a su alrededor. Como en una vieja película en blanco y negro. Yo mientras discutía con el encargado de la estación de servicio por ser incapaz de hacerme una factura.

Después seguí conduciendo. Quise volver al comienzo de todo. A mi pueblo. Desde que mi particular destino me llevara por casualidad, supongo, a este lugar castellano, yo ya considero que tengo dos pueblos, uno el de nacimiento, y otro el de adopción. Este segundo es mi Medinita* del alma. Un lugar en el que fui muy feliz. Supongo que también muy infeliz por eso de los paredones al final del recorrido, que comentaba al comienzo. Ya lo he mencionado en varias ocasiones, partir es duro, regresar lo es aún más.

He vuelto a mi personal kilometro cero. Esa cafetería de la Plaza Mayor en la que tomé mi primer café. Creo que hay cosas que allí aún no han cambiado a pesar de los años transcurridos, el café sigue costando un euro.

Mi visita ha sido fugaz, un poco al estilo visita real, que de eso allí saben mucho. Tenía prisa por seguir mi camino, aunque a estas alturas de la vida ya he aprendido que no hay que apresurarse en recorrer ciertos caminos, por si al final de los mismos, después de haberlos recorrido, te encuentras una puerta cerrada.

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(*) Medina del Campo.


Tengo ganas de tí.

8 Noviembre 2009

Utilizo para este post el título del famoso libro porque viene muy a cuento.

Y es que mi cuerpo tiene ganas de Italia, y por consiguiente de Elisa. Tengo unas ganas irrefenables de pisar calles empedradas y húmedas, de beber capuccinos con canela en cafeterías oscuras y de escuchar el melodioso lenguaje del país de la bota.  A pesar de que haya quien establece la teoría de que hay cierto nexo de unión entre mi irrefenable necesidad de Italia y mis procesos de catarsis. Pero no. Nunca más lejos de la realidad.


Flashes.

4 Noviembre 2009

IMG_0126La vida está llena de flashes. De los de las cámaras, y de los otros, de los que te vienen en el momento menos pensado y te hacen recordar un montón de cosas.

Como este rincón de la Gran Vía, que con esa luz pobre de las 8 de la mañana y todos esos coches me hace recordar inexplicablemente a la vieja Roma, esa Roma ruidosa y sucia, de calles empedradas y caos circulatorio.

O como ese rincón en el que hoy nos perdimos con el coche, ese mismo coche que un día antes fue envestido por una moto que circulaba en dirección contraria y en el cual ha quedado el recuerdo de un abollón como marca y seña de identidad, ese rincón me recordaba un poco al Campillín, al Campillín de los primeros días en soledad y Marlboro Light.

O como ese mensaje inesperado de Mar, que me provocó una sonrisa justo cuando cruzaba Castellana. El destino, ese del que en tantas ocasiones he hablado, tarde o temprano siempre acaba trayendo a tu lado a la gente que es importante en tu vida, por muy alejada que esté. Siempre he creído en él. En los flashes también.


La condena me empieza a caer.

1 Noviembre 2009

m“No te preocupes, la condena me empieza a caer”- dice la canción.

Es curioso lo trascendentes que nos resultan en ocasiones algunas de las decisiones que tomamos en la vida  y lo insignificantes que resultan cuando esas mismas las miramos con el paso del tiempo y cierta perspectiva.

En cualquier caso yo siempre he pensado que las decisiones que se toman, para bien o para mal modifican y modelan como el barro fresco en manos del alfarero el camino que recorreremos y el rumbo que hayamos de tomar.

Lo realmente difícil de este asunto es cuando te equivocas en la decisión tomada. Los viajes de vuelta suelen ser los más duros. Pero ya lo dice Mai, no hay que preocuparse…

Comienza el segundo capítulo de la temporada. Y sinceramente, me da pena. El primero fue realmente excitante.